Durante años trabajé en un entorno en el que la dedicación en tiempo y energía empezó a pasar factura a mi salud. El ritmo, la exigencia y la falta de equilibrio me llevaron a replantearme cómo quería vivir y trabajar.
Un período de alta exigencia laboral me llevó a cuestionarme el equilibrio entre trabajo, salud y vida personal. En ese proceso, el Pilates fue mucho más que actividad física: me ayudó a recuperar fuerza, estabilidad y claridad, en el cuerpo y en la vida.
Mi trayectoria anterior en property management me enseñó que cada cliente necesita atención específica, soluciones a medida y una visión global. Ese aprendizaje sigue muy presente hoy: mis sesiones no son genéricas.
Cada persona, cada cuerpo y cada proceso reciben escucha, criterio y respeto. El cambio de rumbo fue una elección consciente para cuidar mi salud, mi familia y construir una vida más coherente con lo que valoro.
Tras más de 10 años de práctica, los beneficios que experimenté me llevaron a profundizar y formarme de manera rigurosa. Actualmente soy instructora certificada en el método BASI Pilates, una de las formaciones más reconocidas a nivel internacional por su estructura, precisión y criterio pedagógico.
Me apasiona especialmente el trabajo con Wunda Chair y Spine Corrector por su versatilidad y por el gran valor que aportan el entrenamiento del cuerpo.
Como en mi propia vida, mi forma de acompañar combina exigencia y adaptación, siempre prestando atención a cada persona para comprender cómo vive y siente cada movimiento. Observo, ajusto y guío para que cada ejercicio tenga sentido.
El Pilates ha sido mi herramienta para recuperar salud y equilibrio. Hoy es mi profesión y mi forma de aportar valor a los demás.
Certificación integral en el método BASI Pilates, con formación avanzada en anatomía aplicada, repertorio completo en todos los aparatos y diseño de programas progresivos y seguros.
Enfoque avanzado en adaptación del ejercicio para lesiones y patologías.